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La Llamada

 

Lamada

Hoy me siento muy mal, ni deseos de levantarme de la cama tenía, me duele mucho el estómago y tengo escalofríos, no sé si comí algo que me hizo daño, lo único que sé es que si continuo así, le diré a mamá para que vayamos al doctor, porque en realidad el dolor es insoportable. Mis pensamientos son interrumpidos por la vibración del celular, pero tengo tanta pereza que ni contestar quiero, pero sigue vibrando por un largo rato. Abro la cartera y saco el celular y puedo ver tres llamadas perdidas en desconocido, la vibración esta vez me asusto con la llamada entrante, tiene que ser la misma persona.

-Buenos días- Inicio la conversación.
-Buenas, me comunica por favor con Adriana- me responde una voz muy familiar.
-Leyla, ¿Eres tú?- Pregunto.
-Si Adri, ¿Cómo estás?, no te estaba reconociendo, ¿Te pasa algo?- Pregunta preocupada.
-En verdad no, tengo mucho escalofrío y dolor estomacal, creo que iré al Doctor cuando salga de aquí – le respondo.
-Sería lo correcto, porque después puede ser peor- me dice un poco aliviada.
-Lo sé, oye, ¿Cómo conseguiste mi número?, tenía 2 años o más sin saber de ti- le digo emocionada.
-Tengo mis contactos para conseguir las cosas, jajajjaja- me responde de manera misteriosa.
-jajajajaj, siempre con tus misterios tú. Leyla, discúlpame, pero ya va a iniciar la clase, no te pierdas y llámame o mándame tu número por mensaje- le digo un poco acelerada.
-ok, cuídate mucho- me responde alegremente.

Me alegra mucho haberme comunicado con Leyla, ha sido mi amiga desde que somos niñas y prometimos estar siempre juntas, pero con la separación de mis padres, mamá y yo nos mudamos a otra ciudad y perdí contacto con todos. Termina la clase y me dirijo hacia el hospital para que me atiendan, le marco a mamá para que pase por mí. El doctor me informa que todo está bien y que no hay nada que este provocando ese dolor, quizás sea algo emocional, pero de todas maneras me indicó unas medicinas. Mamá y yo llegamos a la casa y nos ponemos cómoda.

-Ya llegamosssss, ah verdad que no hay nadie- hago mi chiste de siempre al llegar a casa.
-Tú siempre con tu locura y alegría- me dice mamá sonriendo.
-Y hoy más, que hablé con Leyla- le digo muy alegre.
-¿En serio?, por cierto, ¿Cómo sigue ella?- me pregunta.
-¿Cómo asi ma?- le pregunto curiosa.
-Bueno, hace como dos meses pude contactar a Leonor, me informó que Leyla tuvo un accidente y que estaba en un estado muy delicado- me dice un poco triste.
-Que raro que no me dijo nada, pero quedamos en que me llamaría, le preguntare a ver. Iré a estudiar ma, me avisas para la cena porfis- le digo, mientras subo a la habitación.
-Ok- me dice.
Subo a estudiar y a los pocos minutos escucho el celular, miro una llamada entrare en desconocido, contestaré porque creo que es Leyla.

-Enanaaaa- Le digo de manera alegre.
-jajajaj, siempre con esa Energía- me responde riendo.
-Mira, ¿Cómo es eso que tuviste problemas de salud?- le pregunto molesta.
-Es una larga historia, por eso te contacté, quiero que me vengas a visitar, ya que yo no puedo salir, mis padres no me dejan y tengo muchos deseos de verte, recuerda nuestra promesa ´´SIEMPRE JUNTAS´´- me dice un poco triste.
-Ok, haré todo lo posible de ir este Sábado que no tengo clases- le respondo.
-Genial, solo faltan cuatro días, te espero el sábado- Me responde y corta la llamada sin esperar que le responda.

Escucho que mamá me llama para cenar. Mientras estamos cenando le pido permiso para poder ir a ver a Leyla y le explico todo lo que hablamos, ella me concede el permiso de poder ir a verla y me suministra dinero también, le agradezco mucho por siempre tratar de complacerme en todo. Subo a la habitación y no puedo dormir bien, ya que las molestias del estómago iniciaron, pero esta vez, también me duele un poco el pecho; tomo el medicamento y me quedo dormida.

Al fin llegó el sábado, el día más esperado por mí, me despido me mamá y me dirijo hacia la casa de Leyla, pasar ocho horas de camino es muy agotador, pero al momento de llegar, me doy cuenta de que absolutamente nada ha cambiado desde mi partida. Veo mi antigua casa que aún no ha sido rentada y avanzo hacia la casa de Leyla, muy emocionada todo el timbre y veo a Leonor salir vestida de negro, me abraza muy fuerte y comienza a llorar, puedo percibir toda su tristeza, lo que hace que me preocupe porque Leyla no me volvió a hablar, pero también puede ser que esta triste por la condición de mi mejor amiga.

-Sra. Leonor, ¿Cómo está?- Le pregunto con voz triste.
-Mal mi niña, después de todo lo ocurrido- me responde mientras me da paso a la casa.
-¿Dónde está la Enana?- le pregunto refiriéndome a Leyla.
-¿Aun no lo sabes?- me pregunta un poco extrañada.
-¿Saber qué?, ella no me dijo nada cuando me llamó, solo me dijo que viniera que quería verme- le digo sorprendida.
-¿Hace cuánto tuvieron contacto ustedes dos?- me pregunta.
-Hace cuatro días- le respondo mirando cómo pone la cara de confusión.
-Tiene que ser que alguien te jugó una broma muy pesada- me dice mientras se le sale las lágrimas.
-Claro que no, era su voz- le digo un poco preocupada.
-Adriana, alguien te jugó una broma no sé con qué intención, pero Leyla murió hace 1 mes, tuvo un accidente y duró unas semanas muy grave, pero antes de morir te escribió una carta y pidió que nadie la abriera, solo tú- me dice mientras me abraza.

Me quedo totalmente pasmada y no puedo creer lo que estoy escuchando, la Sra. Leonor va en búsqueda de la carta, yo aprovecho para revisar el celular y es algo increíble, no veo registrada ninguna de las llamadas que recibí de Leyla, pero no estoy loca, sé que si hable con ella, era su voz, comienzo a sentir escalofríos, la Sra. Leonor llega con la carta y me la entrega. Inicio a leer la carta de Leyla e inmediatamente siento que la respiración me comienza a faltar y el pecho me comienza a doler muy fuerte.

Carta de Leyla

Para: mi mejor amiga.

Adri, lamento grandemente mi ausencia durante estos dos años, no sé qué estarás haciendo ahora, lo único que sé, es que pronto voy a partir de este mundo porque así lo presiento, pero no te preocupes, siempre voy a mantener mi promesa de siempre juntas. Desde que muera, voy a comenzar a organizar todo para tu llegada, cuando tenga todo listo, buscaré la forma de contactarte contigo, te invitare a mi casa para que puedas ver a mi madre y le des un fuerte abrazo de mi parte. Desde que termines de leer esta carta, el dolor de tu pecho será tan fuerte que te dejará sin respiración, pero no te preocupes, porque yo estaré ahí para tomarte de la mano y guiarte por todo el camino. Te quiero mucho Adri.

Recuerda nuestra promesa: SIEMPRE JUNTAS.

 

Y.S.-

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